viernes, 14 de diciembre de 2018

Vicios de dicción

 Vicios de dicción y construcción

El lenguaje puede concebirse como un instrumento de comunicación. Si estamos de acuerdo en ello, entonces admitiremos que el lenguaje es susceptible de usarse con mayor o menor habilidad, con mayor o menor eficacia. Por consiguiente, también reconoceremos que es posible cometer errores cuando se manejase instrumento. Las faltas de lenguaje son los errores que se cometen al emplear una lengua. Sin embargo, hay que advertir que, por lo común, cuando se habla de “errores”, “faltas” o “incorrecciones”, se usa el criterio tradicional normativo, es decir, la adecuación a la lengua culta, y especialmente, a la lengua escrita.
Los vicios de dicción son formas incorrectas de construcción o empleo de vocablos inadecuados, que pueden dificultar la interpretación correcta de un escrito.

EL HIATO
Es el sonido desagradable que proviene del encuentro de las mismas vocales (generalmente tónicas), pertenecientes a palabras contiguas (vocal final con vocal inicial, respectivamente).

Ejemplos: 
La agua.          Forma correcta: El agua.
María le habla a Ana.     Forma correcta: María habla con Ana.

LOS SOLECISMOS
Los solecismos consisten en la deficiente construcción gramatical de las oraciones, hecho que va en contra de la exactitud o pureza de un idioma.

Ejemplos: 
Vino en puntillas.        Forma correcta: Vino de puntillas.
Lo hizo de casualidad.                   Forma correcta: Lo hizo por casualidad.

LA ANFIBOLOGÍA
Es aquella frase u oración que da lugar a doble interpretación.

Ejemplos:
Se busca un cuarto para rentar a dos señoritas solteras.
Forma correcta: Dos señoritas solteras buscan un cuarto para rentar.
Medias para señoras delgadas.
Forma correcta: Medias delgadas para señoras.

 LOS VULGARISMOS
Son errores propios del vulgo o gente poco instruida. Construcción innecesaria de las palabras o alteración de su sentido semántico.

Ejemplos:
 ¿Quién lo inducio al crimen?
Forma correcta: ¿Quién lo indujo al crimen?
Así lo dijieron         Forma correcta: Así lo dijeron.

LA CACOFONÍA
Es el sonido desagradable que se produce por el encuentro o repetición de las mismas sílabas dentro de una oración.

Ejemplos:
 Tomate un té y te aliviaras.
El calor abrasador me causaba gran dolor.

LOS MODISMOS
Son modos de hablar propios de una lengua que suelen apartarse en algo de las reglas generales de la gramática.

Ejemplos: 
De vez en cuando, A puño cerrado, Sin pelos en la lengua.

LOS ARCAÍSMOS
Por la dinámica de los adelantos de la ciencia, costumbres y leyes de la naturaleza, algunas palabras son poco utilizadas por nuestra sociedad.

Ejemplos: 
 agora = ahora            guele = huele        cansamiento = cansancio.

LA REDUNDANCIA
Es una especie de pleonasmo vicioso. Consiste en emplear vocablos innecesarios, pues, solamente repiten ideas ya expresadas.

Ejemplos: 
Es necesario limpiar con el limpiador de ropa.
El avión volaba por los aires a gran velocidad.
He visto con mis propios ojos.

 LOS BARBARISMOS
Consiste en el empleo de palabras extranjeras cuando es innecesaria, es decir,
cuando existe una palabra en español equivalente. Sin embargo, también se presentan por
la deficiente construcción de las palabras.
Barbarismos por el empleo de voces extranjeras.
Ejemplos: 
show = espectáculo     stop = pare, alto       break = interrupción.
Barbarismos por la deficiente construcción de las palabras.
Ejemplos: 
diabetis = diabetes      sesto = sexto       fuerzudo = forzudo.

LA POBREZA DE VOCABULARIO
Al uso constante y repetido de las palabras se le llama pobreza de vocabulario.
Ejemplos: 
Valora lo que valen tus valiosas acciones.
Vamos a pintar toda la casa con pintura verde aunque quizá pintada de ese color no se vea bien, según dice el pintor. Sin embargo como compramos la pintura muy rebajada, la vamos a utilizar.

martes, 4 de diciembre de 2018

Materia

ANALOGÍAS 
La palabra analogía es utilizada para señalar una relación de semejanza entre dos términos o cosas distintas. La conclusión para referirse a algo “análogo”, se realiza mediante el razonamiento de que dos cosas, términos o elementos son similares, aún manteniendo las diferencias; lo que resulta en que muchas veces se utilice el término analogía a la hora de realizar comparaciones entre dos objetos, términos, palabras o situaciones.
Para esto nos dedicaremos a dividirlas en dos grandes clasificaciones: simétricas y asimétricas. Dentro de las analogías simétricas encontramos aquellas en que el orden de los componentes de la palabra base pueden ser cambiados o alterados, sin que la relación entre ambos se modifique. En contraposición, las analogías asimétricas
1) Analogías simétricas.
En principio, nos remitiremos a la analogía que se realiza teniendo en cuenta los términos, que abarcan las palabras que tienen un vínculo a otra, siendo la otra totalmente diferente. Esto hace que, al hablar de una, no hablemos solamente de un término, sino de otro a la vez, relacionándose analógicamente. Esto sucede con las clasificaciones de analogías simétricas que desarrollaremos a continuación.
Esto nos remite, por ejemplo, a la sinonimia, cuando dos palabras diferentes tienen el mismo significado o se refieren a la misma condición.
Las relaciones analógicas por complementariedad.- Se realizan cuando los objetos que se enumeran se corresponden. Es decir, al nombrar a uno de ellos, se vincula con otro que es necesario para la función tangible del término. Ejemplos: violín/arco.
Las relaciones cogenéricas se enuncian a la hora de nombrar palabras que forman parte del mismo concepto, de la misma clase o de la misma categoría. Esto sucede, por ejemplo, con ciertos nombres de animales que, si bien no son exactos, pertenecen tal vez a la misma clasificación.



2) Analogías asimétricas

En las relaciones analógicas de antonimia, si bien los términos proponen ideas contrarias o que se oponen, a la hora de analizarlas se relacionan la una con la otra.
En el lenguaje también la analogía es utilizada para indicar las relaciones analógicas de intensidad, es decir, para realzar o enfatizar el significado de otra. Éste es el caso de “malo” que, para significar o enfatizar la palabra, utilizamos el adjetivo “pésimo”.
Analogías asimétricas inclusivas
En el caso de las relaciones analógicas inclusivas, que también son relaciones analógicas asimétricas, debemos dedicar una clasificación aparte, debido a que se subdivide según el caso. Esto hace que podamos encontrar aquellas que parten de la concepción de una totalidad y un componente, para luego distinguirlas entre sí.
  • Entonces, nos encontramos con la relación existente entre género y especie, en la que una se considera incluyente, y la otra es la incluida. Este es el caso en que muchas especies de animales, como la ballena, por ejemplo, se encuentran incluidas dentro de la clasificación de cetáceos y ballena es considerada la especie y cetáceo es género, dándose así una relación analógica entre estos

  •  dos términos.
  • Las relaciones analógicas con respecto a un todo que es parte de ese todo, representa la relación existente entre el todo propiamente dicho y los elementos que lo componen. Esto sucede, por ejemplo, con la relación existente entre tímpano/oído, en que el tímpano es parte, mientras que el oído es el todo.
  • Para explicar las analogías de conjunto/elemento, es necesario reparar en los conceptos de sustantivos colectivos. Entonces, uno de los términos es un sustantivo colectivo, mientras el otro es el sustantivo individual, que a su vez es la suma de estas individualidades, lo que concreta el colectivo. Un ejemplo para comprender: Las analogías de continente/contenido implican que uno de los elementos u objetos es contenido por otro, de manera total o parcial.
Otros tipos de analogías

  1. Al hacer referencia a las zonas de tránsito o almacenamiento, por ejemplo, descubrimos la analogía por ubicación. Entonces, si hablamos de un garaje o de un hangar, sabemos que el medio de transporte que se alberga allí se relaciona analógicamente.
  2. Las analogías de causa y efecto nos hablan de uno de los términos a analizar, que hace efecto en otro y lo desencadena. Este es el caso de un virus, que desencadena una enfermedad, por ejemplo.
  3. Para relatar una analogía secuencial, referimos el orden de colocación de los objetos en cuanto al tiempo y al espacio que determina, por ejemplo, que la palabra noviazgo se relaciona con el término matrimonio por analogía secuencial, al estar uno antes que el otro y uno después que el otro.
  4. Dentro de las analogías por función, por ejemplo, se considera como clasificación la finalidad a la que está destinada un objeto.
  5. Lo mismo sucede con la analogía por reciprocidad, que reconoce que un término es sumamente necesario para la condición de existencia de otro. Por ejemplo, tiene que haber una presa para que exista un predador; así como tiene que haber seguidores para establecer la condición de líder.
  6. La relación de analogía por medio del producto, pone especial atención al producto que resulta, es decir, relaciona los términos mediante los que resulta un producto final y transformado. Esta es la relación analógica existente, por ejemplo, entre zapatero/zapato y petróleo/nafta.
  7. Si hablamos de la analogía existente por instrumento, hablamos de que la herramienta o el instrumento que se utiliza es capaz de realizar un cambio en el entorno. Este es el ejemplo contenido en que la tiza es utilizada por el profesor para educar y proporcionar enseñanza en sus alumnos.
  8. La relación de analogía por características se define por señalar alguna distinción de otro. Por ejemplo, azúcar/dulce; limón/ácido, etcétera.
  9.  Analogía Verbal: Es la semejanza o afinidad de relaciones existentes entre dos pares de palabras. Esta semejanza emerge a raíz del proceso de comparación y se consolida considerando los rasgos más importantes y notorios de dichas relaciones.